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Boletin: Año 7 Nº 80

Año 7Nº 80 Lima, 15/09/2005
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El sentido de la Producción Económica

Desde el punto de vista etimológico, producción parece referirse a la operación vital de dar lugar a algo...Ampliar

XV Aniversario del CAME

Este mes de setiembre hemos iniciado las actividades programadas con motivo de nuestro XV aniversario institucional... Ampliar

NUEVAS TENDENCIAS
El Sentido de la Producción Económica

Desde el punto de vista etimológico, producción parece referirse a la operación vital de dar lugar a algo. Por ejemplo, se suele decir que un árbol produce hojas o frutos. Mientras que una piedra, que carece de vida, es incapaz de producir nada. En realidad, en el caso de la vida animal y vegetal, sería más propio hablar de reproducción, ya que todo se limita a mantener un modelo de vida: el de cada especie. En este sentido las hojas, y los frutos no son propiamente producto del árbol, sino más bien del hombre, como luego se explicará. Hablar de producción en sentido pleno es por tanto propio de la vida humana: algo surgido de su inteligencia y su libertad. La actividad del hombre no se limita a la reproducción biológica, sino a producir una vida que no le viene dada, y que se ve obligado a diseñar mediante su inteligencia y su voluntad. Por decirlo de un modo resumido: la producción humana supone que el agente es dueño de su acción.

Los individuos de las especies animales y vegetales, precisamente por que no dominan su acción, se comportan siempre del mismo modo, bajo las mismas circunstancias. Siguen unas pautas de conducta que no les es posible modificar. Por contraste, el hombre, en cuanto que tiene dominio de su acción, puede hacer muchas cosas y de muchas maneras. Es decir, su acción es intencional y deliberada. No está determinada por las circunstancias, sino que puede modificar el curso de los procesos naturales. Por ejemplo, un manzano sólo puede producir manzanas, pero el hombre a partir de los procesos naturales puede producir cosas muy diferentes, desde hábitos morales o intelectuales, hasta los artefactos más insospechados.

La producción supone algún tipo de movimiento propio hacia una finalidad. En el caso de los tipos de vida más inferiores, ese movimiento se lleva a cabo de modo automático y no deliberado, como reacción a estímulos del medio. Por ejemplo, una semilla puesta en las condiciones apropiadas germina de acuerdo con un proceso perfectamente previsible, que la lleva a convertirse en una planta. En los tipos de vida animal superiores ese movimiento se hace cada vez más complejo e independiente del entorno. Pero en todos los tipos de vida no humanos, los principios de acción no son plenamente autónomos. De un modo u otro están como incrustados en las condiciones del medio. Sólo en el caso de la vida humana los principios de acción son libres. Sin salirse físicamente de su entorno, el hombre lo trasciende y domina. Esto explica por qué se puede decir que el hombre carece de medio, en el sentido de que no está condicionado por su entorno, sino que vive en un mundo, en una elaboración intelectual del entorno que se distiende en el tiempo y el espacio, llegando a lo que todavía no es, y a lo que no está presente.

La inteligencia humana explora y descubre posibles modos de acción, pero es la voluntad la que decide y gobierna. Es precisamente esta articulación entre inteligencia y voluntad la que libera al hombre de la tiranía del medio y hace posible la producción económica. En el caso hipotético pero imposible de un hombre que tuviese sólo inteligencia, sin voluntad, podría ser que con ese extraño tipo de inteligencia pudiese diseñar distritos modos de hacer, para lo cual necesitaría algún criterio exógeno de distinción, pero en ningún caso podría decidirse por un modo de hacer, es decir, iniciar libremente la acción. Acabaría por morirse, como le ocurría al famoso asno de Buridán, o actuaría movido por algo externo al agente, como en efecto sucede con los otros animales. En ese sentido, los brutos no pueden tener producción económico, ya que no deciden sobre su acción, sino que son guiados por factores que están más allá de su control.

Mientras los individuos de cada especie de animal se alimentan de un mismo modo, los hombres pueden hacerlo de muchas maneras, como efectivamente ocurre. Puede, por ejemplo, ayunar, o incluso dejarse morir por inanición. Ciertamente se alimenta a partir de los procesos de la naturaleza, pero sólo con el concurso de su inteligencia y voluntad. Puede, por ejemplo recolectar los frutos de la tierra, o llevar adelante un cultivo sistemático. Lo cual depende de su intención, de sus conocimientos, y de las circunstancias en que se encuentra. Por contraste, un animal, por ejemplo la abeja, elabora miel de acuerdo con un proceso que no pueden dejar de seguir. Incluso si hay miel de flor de brezo o de flor de romero, no es por elección libre de las abejas, sino consecuencia del entorno en que se encuentran. De tal modo que esa misma variedad de miel sólo la puede apreciar el hombre, pero no es la abeja.

El hombre al ver más allá de la inmediatez sensible del entorno, capta la unidad esencial que hay debajo de la diversidad de todas las cosas. Delante, por ejemplo, de una vaca, el hombre ve algo más que lo inmediato, como carne, leche, queso, terneros, cuero, intercambios, dinero, etc., etc. Es decir, puede llegar a ver algo tan abstracto como la utilidad, o unidad y complementariedad de los bienes, concepto que hace posible el intercambio y la coordinación de las distintas actividades humanas, es decir, ve en último término el concepto de dinero y sociedad.

Hemos dicho que lo propio de los animales es la reproducción, la repetición incesante de un mismo proceso circular, destinado a la simple subsistencia, que es la misma en todos los individuos de la especie. Sin embargo, lo propio de la producción económica, la que lleva adelante el hombre, es un proceso abierto y libre, que en principio no está perfectamente establecido, y permite el crecimiento del agente. Se convierte en palestra donde el hombre puede generar hábitos buenos o malos. En otras palabras, el fin de la producción humana no es sólo la subsistencia de la especie, como sucede a los otros animales, sino sobre todo un tipo de vida humana, algo al mismo tiempo personal y social. Cuando el hombre produce el mundo de los artefactos, de modo inseparable, en el plano de su interioridad individual, mejora o empeora sus potencias superiores, y en el plano objetivo de lo colectivo y externo crea condiciones que potencian o reducen la capacidad de todos. Es por tanto equivocado, o reduccionista, presentar la producción económica como un proceso que puede llevarse acabo sin afectar para nada al desarrollo, positivo o negativo, de las potencias superiores del hombre. Hablar de producción económica es referirse, sea de forma implícita, a unos fines más elevados que los simplemente biológicos o de subsistencia.

La producción económica supone por tanto un mundo previo de conocimientos, un sentido del hombre. En otras palabras, una cultura y un lenguaje. En este sentido el lenguaje, junto a la mano, son el instrumento por excelencia de la producción económica.

La producción económica no se basa primariamente en el esfuerzo corporal, como sucede con los animales, sino en las operaciones de su inteligencia y voluntad que son lo propio del hombre. La observación de las condiciones morfológicas del cuerpo humano revela que no está preparado para sobrevivir con el simple esfuerzo físico, como les ocurre a los otros animales, no dispone, por ejemplo, ni de fauces, ni de garras, ni de pezuñas, ni de cuernos, etc., que le adapten de modo automático a unas funciones biológicas predeterminadas que resultan imprescindibles para subsistir en su propio medio. Se trata de un cuerpo <<hominizado>>, carente de especialización, y que por eso mismo expresa la apertura a la trascendencia propia de la vida humana. Su garganta y su mano, han sido capacitadas para el lenguaje, para dar expresión a su inteligencia, verdadera fuerza sobre la que se apoya la vida humana.

Mediante el lenguaje los hombres pueden compartir el mundo, lo cual plantea de modo inmediato el problema de la escasez, cuando, a través de la mano, quiere poseer todas las cosas que conoce. Pero, la misma causa del conflicto, la apertura del hombre a todas las cosas, se convierte en la solución. El conocimiento de la unidad práctica de las cosas, o utilidad común de todas ellas, hace posible el intercambio y el dinero, que es un medio de enfrentar el problema de escasez. De tal modo que el dinero, en cuanto expresión de esa utilidad común de los bienes, desempeña una función similar al lenguaje. Ambos vendrían a ser expresión del dominio común del hombre sobre las cosas.

El mismo hecho de la escasez, fenómeno que sólo se le plantea al hombre, pone a prueba sus capacidades superiores para alumbrar las posibles soluciones. Por una parte le lleva a reconocer la necesidad de la propiedad, de que las cosas tengan sus dueños, pero a su vez como todas las cosas constituyen un plexo de relaciones de diferencia y complementariedad, tienen una utilidad común, lo que hace posible organizar un sistema ordenado de intercambios. Por ejemplo, la rueda hace referencia al automóvil, al motor, al volante, a la carretera, a la gasolina, etc., etc. El hacha hace referencia a la operación de cortar madera, y remite al árbol, a la leña, al fuego, etc. Un martillo hace referencia a la operación de clavar, y por tanto a los clavos, a la madera, al hierro, etc. Esta relación entre todos los útiles constituye la esencia del dinero. De tal modo que se puede decir que el dinero está presente en todo tipo de intercambios, incluso en aquellos casos en que no hace falta recurrir a su símbolo material visible. En otras palabras, intercambio y dinero son posibles porque el hombre mediante su conocimiento construye un mundo, un plexo ordenado de relaciones entre los hombres a través de las cosas. Construye en el plano conceptual y simbólico una unidad que en apariencia no es patente en el plano empírico de los sensible.

Teniendo en cuenta lo que se ha dicho de que la finalidad última de la producción económica es el crecimiento de una vida humana, habría que evitar presentar la propiedad como algo subordinado a la funcionalidad del intercambio y la producción. En realidad la cosa exactamente al revés. El fundamento de la propiedad no es primaria utilitarista, sino consecuencia del dominio del hombre sobre su propia acción. En este sentido, la propiedad jurídica, o reconocida socialmente, se fundamenta en ese otro sentido ontológico y radical del dominio humano. El hombre no es propietario para que la producción sea más eficiente, sino que la producción económica se hace posible en la medida en que el hombre puede ejercer de propietario en su sentido más fundamental. Siempre son las potencias superiores las que hacen posible la producción económica.

Si la producción económica supone lenguaje, propiedad, e intercambio, esto quiere decir que sólo es posible en el seno de una comunidad. Mientras la reproducción animal, el ciclo de subsistencia, se desarrolla en el silencio y cerramiento del proceso biológico, la producción económica es por si misma un continuado tejer de relaciones humanas a través, y con ocasión, de las cosas. Esto nos adelanta una pista muy clara sobre la naturaleza de la producción económica: un plexo de relaciones de intercambio y por tanto un reparto de tareas y funciones. Algo que se va constituyendo con el paso del tiempo y, que depende de la cultura y circunstancias de cada comunidad. Por ejemplo, en una comunidad familiar unos se encargan de hacer las camas, otros de hacer la comida, etc. Y todos se ayudan mutuamente a vivir una vida lo más humana posible. Pero tampoco, y a pesar de las apariencias, lo realizan aislados, sino que siempre hacen referencia a los otros, a una comunidad más amplia, la aldea, o la ciudad, donde muchas otras familias se coordinan de diversos modos a la hora de llevar la división de tareas y organizar los intercambios. Todo ello presidido por el logro de la vida más humana posible, que se da primariamente en las familias, donde se desarrollan y viven las personas humanas.

Podemos ahora decir que la producción es una actividad que conlleva un beneficio para una comunidad, que mantiene o incrementa los intercambios que constituyen esa comunidad, y que facilita el establecimiento de una vida humana. Esto implica que la producción económica es un aspecto de toda actividad humana y la llevan adelante todas las personas e instituciones que constituyen la sociedad. Pero hay unas instituciones particulares, las empresas, que llevan adelante un tipo de actividad productiva, que se regulan por diferencia entre el flujo de entrada y salida de dinero que provocan sus compras y ventas de bienes y servicios necesarios para el mantenimiento de esa actividad. Se trata por tanto de una forma especial de la producción económica, la que se regula directamente por la obtención de un excedente monetario. En último término se regula por su ajuste a los fines de la comunidad en la que se desarrolla.

 

Miguel Alfonso Martínez Echevarría
Catedrático de Teoría Económica de la Universidad de Navarra
Subdirector del Instituto Empresa y Humanismo

DESDE EL CAME
PROGRAMA DE SUPERVISIÓN Y DESARROLLO PERSONAL - PSD

El 29 de agosto, se clausuró el Programa de Supervisión y Desarrollo Personal, dirigido a 22 ejecutivos de diversas empresas: IEQSA, GRUPO PANA, NISSAN MAQUINARIAS, INTERFOREST EDYFICAR, ¡muchas felicidades!


GRUPO PANA

El martes 16 de Agosto se inauguró el Taller de Servicio Superior al Cliente, dirigido a 30 ejecutivos de contacto con el cliente. El taller tiene como objetivo proporcionar los criterios y desarrollar las competencias para brindar un servicio de calidad superior a los clientes.


REPSOL YPF


El 17 y 18 de agosto, se clausuró el Taller de Herramientas para la Gestión de Personas - Grupo I y II, dirigido a los Administradores de Estaciones de Servicio y Coordinadores de REPSOL YPF.

CICLO DE CONFERENCIAS

La primera conferencia estuvo a cargo de Jorge Pancorvo de la Escuela de Dirección Universidad de Piura siendo el tema “Reflexiones sobre la competitividad en el Perú” y el día miércoles 14 se llevó acabo la segunda conferencia a cargo del Sr. Emilio Fantozzi - Gerente General de RANSA la cual se denomino "El servicio integral y la generación de la satisfacción del cliente" a estas conferencias asistieron diversos egresados de nuestros programas y ejecutivos invitados de empresas.


AFP UNION VIDA

Foto El miércoles 14 de setiembre, se clausuró el Taller de Satisfacción de Clientes, dirigido a 25 ejecutivos de servicio de AFP UNION VIDA. La clausura fue realizada Por el Director General Lucio Lescano y por el Gerente de Marketing Francisco Villa Mardon.
Testimonios hacer click aquí


IEQSA - Industrias Electroquimicas

Foto El jueves 15 de setiembre se clausuró el Taller Desarrollo de Competencias para el Trabajo en Equipo dirigido al personal de la empresa INDUSTRIAS ELECTROQUÍMICAS. La clausura contó con la presencia del Jefe de Recursos Humanos, Sr. José Luis Sanchez y del Director General del CAME, Lucio Lescano Duncan.


TELEFONICA DEL PERÚ

FotoEl martes 13 de setiembre se clausuró el Programa de Contabilidad y Comercialización, dirigido a 33 ejecutivos de Telefónica Multimedia. La clausura del Taller contó con la Presencia del Sr. Bernard Schuller (Gerente General), la Srta. Karen Castillo (Área de Recursos Humanos) y el Sr. Max Pizarro (Director Académico de CAME )

Superintendencia Nacional de Administración Tributaria
Foto 29 de Agosto se inició el Taller de Servicio Superior al Cliente dirigido a 25 ejecutivos de la Intenencia Fiscal y Gestión de Recaudación Aduanera - SUNAT.
PRÓXIMOS PROGRAMAS
Programa Desarrollo Capacidades de Gestión

Inicio 20 de Setiembre del 2005

El programa Desarrollo de Capacidades de Gestión –DCG, ha sido diseñado para mejorar las habilidades y competencias de Dirección: Diagnóstico, Análisis, Síntesis y Toma de Decisiones, que ayuden a los ejecutivos de HOY a resolver problemas y enfrentar los procesos de cambio cada vez más complejos y dinámicos... Ampliar

Desarrollo de Competencias Directivas - DCD

Inicio 03 de noviembre del 2005

El jueves 03 de noviembre estaremos iniciando el programa Desarrollo de Competencias Directivas- DCD dirigido a egresados del programa Efectividad Directiva. Invitamos a todos los egresados del programa EDI a inscribirse en el DCD, con lo cual podrán certificar el Diploma en Gobierno de Organizaciones - DGO...Ampliar


Estimado egresado, profesor y coordinador, si en caso tuviera alguna noticia o información que usted considere de interés para difundirla en el infocame, sirvase comunicarnos al email sistemas@came.edu.pe, con la Srta. Maria Choque.

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